
Pinta de negro mis uñas, me habla con el tono de mariposas rojas,delirante locura que raya en la tranquilidad de mis labios delgados.
SOY CAIN EL QUE AMA, EL QUE MATA, EL QUE MUERE

Palpitaba con gran fuerza como si tratara de gritarme, todo el odio que me guardaba. Como queriendo golpear mi cuerpo y destrozar todo mi ser. Pero solo palpitaba dejando salir grandes sonidos huecos, amenazándome una y otra vez, era demasiado; me estaba saliendo de control, mis manos sudaban al igual que el resto de mi cuerpo. Tome mi navaja y la hundí en el. Palpitó aun mas fuerte, escupiendo sangre sobre mi... su ritmo cambio, fue lento, tan lento, que mi tortura se perdía junto a él. Palpitaba tan lento que su sonido era una canción de cuna, así, me dormí. |